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Reducción de la probabilidad de que un accidente de tránsito tenga heridos y víctimas fatales, menor costo de mantención y mejor resistencia, son algunos de los beneficios de las barreras de contención de hormigón, transformándose en un importante elemento para carreteras y autopistas.

El diseño moderno de carreteras incluye el concepto de seguridad pasiva (passivetraffic safety issue), siendo parte de eso los sistemas de contención, que tienen por función principal minimizar los efectos de los accidentes. Dentro de los distintos elementos de los sistemas de contención se distinguen las barreras de seguridad, cuya finalidad es proporcionar un cierto nivel de contención a vehículos que puedan encontrarse fuera de control. Particularmente dentro de este grupo de barreras se encuentran aquellas cuyo material es el hormigón, tanto las tipo F como las popularmente conocidas tipo New Jersey.

En Estados Unidos, cuna de esta idea, el documento NCHRP REPORT 350 especifica tres criterios bajo los cuales se examina la conveniencia de utilizar barreras de seguridad: resistencia estructural (la capacidad de la barrera para soportar un choque), el riesgo para los ocupantes (la probabilidad de muerte o lesiones después del accidente), y la trayectoria de vehículos post-impacto (forma cómo la barrera contribuye al vehículo a volver a la carretera). En este sentido, la respuesta de las barreras de hormigón a los test de verificación para evaluar estos tres criterios son satisfactorios, tal y como lo demostró en 2007 un estudio del NationalCrashAnalysis Center de la Universidad George Washington.

En Europa, las barreras de hormigón empezaron a notarse en la década del 90, con el establecimiento de la norma europea EN 1317. Hoy en día existen diferentes tipos de barreras de hormigón para un amplio campo de aplicaciones, las cuales permiten un diseño de carreteras seguro y técnicamente apropiado. Las barreras de hormigón modernas cumplen con todos los niveles de contención mencionados en la norma europea EN 1317.

Ventajas

En caso de impacto con una barrera de seguridad de acero, el vehículo casi siempre se detiene, lo que no ocurre con las barreras de hormigón. Sin embargo, la idea en este tipo de barreras es redirigir el vehículo hacia su trayectoria original tratando de no representar un riesgo para el resto del tráfico. Los estudios indican que la labor de contención de las barreras es fundamental, dado que contribuyen a que se reduzca hasta en tres veces la probabilidad de que el accidente tenga heridos y víctimas fatales frente a la situación de no haber contenido o recuperado el vehículo su trayectoria.

En algunos lugares donde existen barreras de hormigón, es normal encontrar huellas de neumáticos en la barrera, aunque no se hayan reportado accidentes, siendo éste un indicio de que probablemente muchos vehículos probablemente se salieron del camino y al ser retornados a su trayectoria original por la barrera simplemente continuaron su camino.

Costo de reparación

Un estudio del TRL denominado «WHOLE LIFE COST-BENEFIT ANALYSIS FOR MEDIAN SAFETY BARRIERS» menciona que el costo de reparaciones de las barreras de hormigón es significativamente menor al de las defensas metálicas, con lo cual se estaría nivelando el costo inicial, el cual es mayor en el caso de las barreras de hormigón. El hormigón es un material resistente capaz de mantener sus propiedades de ingeniería bajo condiciones de exposición extrema; por tanto, las barreras de este material requieren poco o ningún mantenimiento, salvo una inspección de rutina.

El mismo estudio del TRL indica que los sectores con barreras de hormigón tienen una menor tasa de siniestros leves, así como una menor cantidad total de accidentes por kilómetro frente aquéllos donde la protección eran defensas metálicas.

Fuente: Instituto del Hormigón de Chile