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de-probetas-de-hormigon-mal-elaboradas

En la edición de mayo 2014 de Hormi News, que puede ver en el sitio, mostramos como confeccionar correctamente las probetas de hormigón, que dan cuenta de la calidad del producto. En esta oportunidad, veremos la otra cara de la misma moneda: ¿Cómo reconocer una mala fabricación?

Las probetas cilíndricas de 15 x 30 cm son las que se utilizan para determinar la resistencia a compresión del hormigón. Para que ellas puedan garantizar su resistencia, deben ser confeccionadas, curadas y ensayadas siguiendo estrictamente lo determinado en las Normas Iram 1524 y 1553.

Los valores de resistencia resultantes de los ensayos, no tienen mucho significado si la toma de muestras, confección de las probetas, protección, curado, preparación de las bases y el ensayo a compresión, se hacen apartándose de lo especificado en las Normas IRAM respectivas.

Es difícil probar cuándo se han producido deficiencias en la preparación de las probetas cilíndricas. Sin embargo, hay unos pocos detalles que pueden ayudar al operador que ha fabricado a conciencia un hormigón de buena calidad, a reivindicar la misma.

Estos detalles son:

Muestreo deficiente

Si una probeta cilíndrica da un bajo resultado de resistencia a rotura, y muestra una distribución irregular de agregados desde la parte superior a la inferior, o exceso de finos o de agregado grueso, puede ser ello indicativo que ha habido un muestreo deficiente. Un ensayo de resistencia debe ser representativo de la masa entera de hormigón. Por ello, antes de moldear las probetas, la muestra de hormigón deber ser totalmente re-mezclada a mano, en un recipiente de paredes no absorbentes.

Llenado de las probetas

La aparición de un exceso de agregado grueso en el fondo de la probeta, puede indicar también que se usó para la compactación una barra con extremo plano en lugar de redondeado; también ese fenómeno aparece cuando se ha producido un exceso en la compactación, en cuyo caso se observa que se ha acumulado una considerable cantidad de finos en la parte superior de la probeta. Lo mismo sucede en el caso de probetas compactadas por vibración, cuando se excede el tiempo de la misma.

Desperfectos en las superficies de las probetas

Huecos sobre la superficie de las probetas cilíndricas, indican corrientemente que las mismas no fueron llenadas en tres capas de un tercio de la altura de la probeta, ni compactadas con 25 golpes por capa. Los huecos, al reducir la sección transversal de la probeta, producen pérdidas importantes de resistencia.

Huecos internos

Si después de la rotura de las probetas se observa un cierto número de huecos internos, ello puede indicar una inapropiada o insuficiente compactación. Si se compacta con varilla debe utilizarse una barra de acero lisa de 1,6 cm de diámetro por 60 cm de largo, con los extremos redondeados.

Evaporación demasiado rápida del agua de la probeta

El curado es una de las etapas más importantes en la buena ejecución del hormigonado. Cuando una probeta tiene baja resistencia por una evaporación muy rápida del agua, se observa en el interior de la superficie de rotura variaciones extremas de color. Aunque éste no sea siempre el caso, si aparecen estas condiciones pueden correlacionarse con las condiciones atmosféricas existentes al momento en que las probetas fueron confeccionadas; pueden ser indicativas de un curado inadecuado.