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Es necesario que luego de la colocación en encofrados se realice otra operación que, bien ejecutada, hará llegar el hormigón a su máxima compacidad, cubriendo totalmente las armaduras de refuerzo.

Las mezclas Duras y Plásticas (aproximadamente 5 y 10 cm de asentamiento en el tronco de Cono de Abrams) deben compactarse con vibradores internos, de encofrado o de mesa. Las mezclas Blandas y Fluídas (aproximadamente 15 cm y más de asentamiento en el tronco de Cono de Abrams) se compactan normalmente con varilla, pisón, o muy cuidadosamente con vibración.

Para que los vibradores internos sean efectivos, la frecuencia de vibración será de por lo menos 6000 ciclos por minuto. La vibración debe hacerse sumergiendo la aguja rápida y profundamente en dirección vertical y luego retirándola lentamente y con velocidad constante, también verticalmente.

Durante la vibración, debe evitarse todo movimiento de corrimiento transversal o inclinación de la vela fuera de la vertical. Los puntos de aplicación no deben estar separados más de 50 cm entre sí y su efecto puede apreciarse visualmente al aparecer toda la superficie vibrada con una humectación brillante. Es preferible vibrar más puntos en menos tiempo, que menos puntos en más tiempo. La vibración en cada punto debe demandar no más de un minuto a un minuto y medio, lo que depende del espesor a vibrar.

Cuando el hormigonado se realice por tongadas, el vibrador debe penetrar ligeramente (3 a 5 cm) en la capa inferior. No debe introducirse la aguja del vibrador a menos de 10/15 cm de la pared del encofrado, para evitar la formación de macro-burbujas de aire y desplazamiento de la lechada de cemento hacia la misma.