Share on FacebookShare on Google+Pin on PinterestShare on LinkedInTweet about this on TwitterEmail this to someone

2T.oct2013La resistencia del hormigón es su capacidad para oponerse a esfuerzos que se manifiestan por solicitaciones a compresión, a tracción, a flexión, a flexo tracción y al corte. Dicha propiedad debe medirse en base a lo establecido por Normas IRAM.

Normas IRAM

La Norma IRAM 1666 de Hormigón Elaborado – Parte I, determina una sola forma de medir la resistencia del material a los fines de verificar su calidad, y es la Resistencia Característica a Compresión Simple a 28 días de edad.

El ensayo correspondiente está normalizado según Norma IRAM 1546  (apartado Hormigones – Métodos de ensayo a compresión), que debe hacerse sobre probetas de 15 x 30 cm Normalizadas según Norma IRAM 1524 (apartado Hormigón de Cemento Portland). Preparación y curado en obra de probetas para ensayos de compresión y de tracción por compresión diametral.

Las muestras de hormigón para confeccionar las probetas deben ser obtenidas en la canaleta del motohormigonero en el momento de la descarga de acuerdo con lo especificado en las Normas IRAM 1541  (apartado Hormigón Fresco. Muestreo) e IRAM 1666 – Parte I  (Hormigón Elaborado). Previo al ensayo de compresión, las bases de las probetas deben ser tratadas según lo estipulado en la Norma IRAM 1553 (Hormigón de Cemento Portland). Preparación de las bases de probetas cilíndricas, para ensayos a la compresión e IRAM 1708  (Hormigón – Método para el uso de encabezado con placas de elastómero en la determinación de la resistencia a la compresión de probetas cilíndricas).

Distintos factores que influyen en la resistencia del Hormigón

1)      Influencia de los materiales: de todos los materiales utilizados es obvio que, el más influyente es el cemento, ya que a igualdad de todas las demás condiciones (materiales, operación, clima, etc.), un cemento CP 40 dará más resistencia al hormigón que un CP 30, ya que está probado experimentalmente que la resistencia del mortero de Cemento Normal está relacionada en forma directa con el hormigón que con él se elabora. La calidad del agua, si tiene sustancias nocivas, puede influir seriamente en el fraguado y en el desarrollo de la resistencia del hormigón

2)      Cómo influye la dosificación: La resistencia aumenta si se aumenta la cantidad unitaria de cemento y queda igual todo lo demás. No obstante, se llega a un punto en el cual, por más que se siga aumentando la cantidad de cemento, la resistencia se mantiene sin variar, es decir se estabiliza en un techo de resistencia del cual no se puede pasar, dependiendo la mayor o menor altura de ese techo de las características de los otros materiales, condiciones de temperatura y humedad, etc. En ese sentido, dosificar con asentamientos en el tronco de Cono de Abrams superiores a 15 cm (sin recurrir a un superfluidificante) para mantener la resistencia compensando el exceso de agua con más cemento para mantener la relación agua/cemento, es un error.

3)      Cómo influyen la operación de mezclado y la puesta en obra del hormigón: Un mezclado demasiado breve, incompleto, contribuirá a la segregación de la mezcla, y aparte de disminuir la resistencia, afectará a la variabilidad del hormigón de un mismo pastón.

Un exceso de mezclado o una demora en la descarga fuera de los límites normalizados en IRAM 1666 -Hormigón elaborado – Parte I- perjudicará la resistencia, y una demora importante puede comprometerla seriamente.

4)      Influencia de las condiciones de curado: Entendemos por condiciones de curado a las condiciones de humedad y temperatura en que es «mantenido» el hormigón a través del tiempo. Remarcamos entonces que la edad de las reacciones de hidratación del cemento, y la temperatura y humedad a las que estuvieron sometidas tienen una definitiva influencia en la resistencia del hormigón. Un curado deficiente o la falta total de curado puede reducir la resistencia del hormigón de la estructura, comparada con la de las probetas con curado normalizado, hasta en un 50 %.