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Cuidados en el trabajo con hormigón elaborado (Parte IV)

La de este mes, es la cuarta y penúltima entrega de consideraciones generales respecto al trabajo con el hormigón. Hasta el momento hemos trabajado: a) Descarga desde el Motohormigonero. b) Transporte Interno. c) Compactación.

En esta oportunidad se trata el tema de la “Colocación en los Moldes”. La última entrega será sobre “Protección y Curado”.

 

Colocación del hormigón en los encofrados

Un buen proceso de colocación es el que tiende al llenado completo de los encofrados, en especial en las esquinas, sin alterar la uniformidad del hormigón y con un perfecto recubrimiento de las armaduras de refuerzo (sin vacíos, ni segregación).

Para ello deberá cumplir con los siguientes requisitos:

  1. No depositar una gran masa en un solo punto y esperar que por su propio peso o con ayuda de algún elemento para correrlo, se vaya deslizando lateralmente hasta alcanzar la altura que corresponde y se llene el encofrado. Estos deslizamientos producen segregación del agua de mortero y de lechada de cemento, dejando en algunos casos separado al agregado grueso.
  2. Evitar un exceso de compactación, en especial vibración, que hace subir a la superficie el mortero y lechada de cemento enviando hacia abajo el agregado grueso.
  3. Evitar la compactación insuficiente porque se produce el fenómeno conocido como formación de «nidos de abeja», es decir, oquedades ocupadas por macroburbujas de aire o bolsones de agua segregados de la mezcla que dejan huecos al desaparecer. En los «nidos de abeja» la resistencia del hormigón es cero.
  4. Realizar una correcta colocación del hormigón en los moldes, haciéndolo caer en vertical sobre el lugar asignado, y nunca desde alturas superiores a un metro. Descargar desde alturas mayores produce inevitablemente segregación del material. En algunos casos habrá que dirigir el hormigón hacia los moldes, utilizando trozos cortos de tuberías que deben tener un diámetro de por lo menos tres veces el tamaño máximo del agregado.

El peligro de segregación es tanto mayor cuanto más grande es el tamaño del agregado y más discontinua su curva granulométrica. Las consecuencias son más graves cuanto menor es la sección de la pieza.

  1. Para desplazar el hormigón, no se debe tratar de arrojarlo con palas a gran distancia, ni tratar de distribuirlo con rastrillos. Tampoco hacerlo avanzar desplazándolo más de un metro dentro de los encofrados.
  2. En las estructuras muy gruesas (como plateas de fundación) debe hormigonarse por tongadas cuyo espesor no supere los 50 cm ya que en espesores superiores, la compactación es ineficaz.